Todos tenemos a personas importantes en nuestras vidas ya sea la familia, amig@s y/o novi@. En mi caso, son mis abuelos.

Mis abuelos son personas que valoran demasiado su tiempo y me han dado lecciones muy importantes desde que nací. Entre muchas cosas, aprendí que el tiempo perdido no se recupera jamás, tal vez suena muy obvio, pero hay muchas personas que no son verdaderamente conscientes de esto, como lo fui yo durante un tiempo. Tenía toda la teoría en mi mente, sabía que quería lograr y qué pasos debía seguir para realizarlo, pero no lo hacía, postergaba mis actividades y me dedicaba a cosas menos importantes. Aprendí la lección después de un buen tiempo y ahora soy más consciente de eso.

Otra lección que me enseñaron fue el transmitir todo lo que sabes, mi abuelo siempre que podía a todos mis primos y a mí desde pequeñitos nos contaba todo lo que sabía, sobre lo importante que son los científicos, sobre la historia del Perú y del mundo, sobre la inexistencia de Dios y la necesidad de las personas de creer en este, pero sobre todo lo importante y necesario que es tener una opinión propia bien fundada.

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La última y la que considero la lección más importante de todas, es la disciplina. Generalmente, cuando te trazas una meta averiguas todo lo posible sobre eso y sabes qué pasos seguir para lograrlo. Comienzas muy entusiasmado y todo va bien durante un tiempo, el problema se genera cuando de la nada un día ya no quieres dedicarte a eso, no sientes motivación y prefieres hacer otras cosas. Mis abuelos me dijeron que la motivación es lo que te hace empezar; la disciplina, te mantiene. También es conocida como “hábito” y es que aunque muchas personas le temen a lo estático, hay que saber a qué dedicarle más importancia de la necesaria para que después de un tiempo se incorpore y de manera natural forme parte de nuestro día a día. Se trata de cumplir la palabra que te diste a ti mismo. Se trata de DISCIPLINA.

Tiempo, transmisión de información y la disciplina fueron las 3 lecciones que, en mi caso, ellos me enseñaron. Cada persona que aparece en tu vida te enseña algo. No todas permanecen a tu lado, la mayoría solo te deja un trocito y se va. Nunca sabes si alguien de quien gozas su compañía hoy, lo estará mañana. Así que valora a cada persona que es importante en tu vida. Sé agradecido por tenerlos y disfruta con ellos cada momento que se presente, no le des más importancia de la debida al qué pasará mañana… Solo recuerda que de todo(recontra bueno o recontra malo) aprenderás alguna lección.

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